“Entre Figuraciones y Abstracciones” de CELESTINO ORTIZ, Casa Alcaldía de Carolina a partir del 29 de enero

Su obra es emblemática, y dentro de un estilo que ha pasado por varias facetas el artista plástico Celestino Ortiz vive su arte. Su arte es parte de él, es un documento biográfico, y ha propuesto en ella la oportunidad de nosotros penetrar dentro de nosotros mismos, y entrar a la mente, y al corazón del autor.

El artista Celestino Ortiz en su estudio.

Al entrar a su área de trabajo descubrí que aquel universo alterno poseía algo especial, y es que aquello que el ojo recoge, y que estaba sobre caballetes, paredes, y puertas parecía tratarse de un tele-transporte, una puerta dentro de una extensa obra de cuadros únicos.

El también profesor trabajaba arduamente en una serie de obras que se estarán presentando a partir del 29 de enero, a las 6pm en la Casa Alcaldía de Carolina.

Mientras que otra selección de sus cuadros pueden ser apreciados en el vestíbulo del Caparra Country Club, de Guaynabo.

La obra del artista estará expuesta en la Casa Alcaldía de Carolina a partir del 29 de enero a alas 6pm.

Las piezas con sus colores brillantes, y otros donde el canvas, oscuro posee un destello, un horizonte, una luz al fondo que te absorbe, y te sugiere proseguir, te invita a moverte hacia la luz y es que el artista se proyecta en su obra, e invita a que hagamos lo propio.

Celestino es un artista donde su paso, ese paso por el cual transita esta lleno de vivencias, y experiencias. Es precisamente eso lo que retiene en su consciente, en la memoria y lo que parece quedar plasmado en composiciones abstractas, donde las formas parecen cobrar vida.

Mientras que otras poseen figuras humanas, peces, composiciones que parecen un cielo al amanecer, otras que son tema de conversación ya que comunican algo intimo.

“Todo lo que tu ves aquí es lo que yo estoy viviendo ahora” -C.Ortiz

La obra de Celestino, la cual comenzó a trabajar hace ya varios meses ha resultado ser una especie de vaticinio.

También ha sido parte de una etapa de introspección, y reflexión, de buscar respuestas en si mismo.

En medio de una crisis de identidad, y al no saber que hacer con aquello que había concluido Ortiz comenzó a pintar.

En esa pintura plasmó su día a día, sus altibajos, sus frustraciones, sus éxitos, sus perdidas, aquello que veía, y logros, que dicho sea de paso han sido muchos.

En otras palabras Celestino comenzó un proceso de canalizar algo que muchas veces somos incapaces de realizar, y es mirarnos a nosotros mismos, y desvestirnos.

Confrontarnos tal cual somos, como estamos, y tomar cartas en el asunto.

Tal vez esto ha sido un acertado paso para el creativo, ya que como muestra ha producido una obra reveladora, e inolvidable que entre otras cosas le ha servido de una catarsis existencial.

Un obsequio del alma del artista, un documento contundente de abstracción que deja tatuado en la mente del que la ve el reflejo de los sueños, del mañana, de quienes somos, de quienes debemos ser, o sea, nosotros mismos.